![]() | Ofrecer el paraíso en la tierra ha sido la constante de todo tipo de socialismos (socialburócratas, populistas descarnados, marxistas, de falsa inspiración cristiana), y el resultado ha sido siempre el mismo: un infierno que combina la esclavitud con la mayor miseria moral y material. Tan temprano como en 1891, el liberal alemán Eugene Richter (1838-1906) dibujó anticipadamente los resultados que obtendrían en el siglo XX los experimentos socialistas, empezando por el más grandilocuente y terrible de todos, de inspiración marxista: la Unión Soviética.
|
El libro de Richter, del que puede leerse la edición popular en inglés de agosto de 1907 en el sitio web del Liberty Fund, muestra con claridad cómo el socialismo –o el populismo de izquierdas o el marxismo o las prédicas de la teología de la liberación– contiene en germen todas y cada una de las aberraciones que costaron millones de vidas en la Unión Soviética y que aún se padecen en Cuba, Corea del Norte y parcialmente en China, Venezuela y otros países: intromisión brutal del Estado en todos los ámbitos de la vida, despojo del patrimonio de pobres y de ricos, cancelación de las libertades de trabajo, de asociación, de expresión, de fe religiosa, de tránsito, entre otras muchas.