Es importante contar con todas las propuestas que nos permitan sacar a cada vez más latinoamericanos de la pobreza, dotarlos de las herramientas necesarias para que puedan alcanzar el bienestar para sí mismos y para los suyos, echando mano de sus talentos, ideas, esfuerzos.
La última contribución a la lucha es el libro
Políticas liberales exitosas II: soluciones para superar la pobreza, que el prestigioso director de la
Fundación Atlas de Argentina, Gustavo Lazzari, y este escriba compilamos en los últimos dos años, y que ve la luz gracias al apoyo de la Red Liberal de América Latina,
Relial, que está dedicando al tema de la pobreza sus principales actividades, y la siempre diligente
Fundación Friedrich Naumann para la Libertad.
Los once brillantes ensayos recogidos en estas páginas constituyen una respuesta actual, viva y moderna, y confirman la naturaleza democrática del capitalismo, el cual permite que cualquier persona, con independencia de su color de piel, sexo, raza, opiniones o religión, pueda volverse próspera, por obra y gracia de su tenacidad, trabajo, inventiva, ingenio y resolución.
Este libro es igualmente una respuesta contundente a la injusta acusación vertida contra los liberales de ser los causantes de la pobreza, insensibles frente a sus terribles consecuencias e indiferentes con quienes la padecen. Si esa mentira prevalece hasta hoy es debido a los malentendidos y prejuicios en torno a la libertad. Históricamente, los liberales han luchado a favor del reconocimiento de los derechos fundamentales a la vida, la libertad y la propiedad; contra los privilegios mercantilistas de los reyes absolutos, sus validos y allegados; contra los tributos ilegítimos y confiscatorios; contra el centralismo totalizador del Estado, los monopolios por decreto y la depreciación de la moneda. Y ya luchaban por ello ciento cincuenta años antes del surgimiento del socialismo.

Si bien no hay manera posible de convencer a los socialistas de su error, las múltiples evidencias de la realidad del mercado libre, los miles de libros, ensayos, alegatos y manifiestos escritos para ofrecer soluciones a la pobreza, desde Adam Smith hasta Murray Rothbard, enfatizan que la preocupación de los liberales por que los pobres superen su desdichada condición es sincera, auténtica y ejemplar.
Los liberales queremos que los pobres dejen de serlo y alcancen la prosperidad. Nuestros adversarios quieren aumentar su número de miles a millones, y por eso los ahogan con dictaduras, represión, inflación, guerras, trámites interminables, impuestos confiscatorios, lucha de clases, expropiaciones.
A los autores de
Políticas liberales exitosas II les mueve una sensibilidad genuina, un auténtico interés por que se supere definitivamente la pobreza en América Latina. Su receta es comprobadamente exitosa: la sana convivencia entre la democracia, el Estado de Derecho y el mercado libre hace retroceder a la miseria y crea un entorno favorable a la generación de riqueza, y a que puedan acceder a ella quienes menos tienen. Estos ensayistas apuestan por la libre inmigración, la dolarización, la descentralización y liberalización de las economías, las reformas macroeconómicas, el libre comercio, el establecimiento de redes privadas de asistencia social, el fortalecimiento de las instituciones...
César Calvo, exquisito poeta peruano, escribió: